Blog / Algunos Pensamientos

Cultura Popular desde La Barriada


La cultura que habitamos es reflejo de espíritu, arte, medicina, rituales y hábitos que se celebran o no, que se realizan o no, de manera consciente o inconsciente. Dentro de esta esfera, el espacio complejo aparece como un entramado de tensiones sociales, privilegios y visiones del mundo. Así, la cultura definitivamente forja su ser político, como ente que puede explorarse en dos polos: 1) de muerte, que se manifiesta en contextos de violencia y opresión, como lo que ocurre en Gaza con Palestina, en el Congo y lo que ocurrió con el proyecto estratégico de nuestrxs ancestrxs los pueblos Originarios, donde la cultura es una “cultura de la crueldad”, atravesada por decisiones políticas e intereses geoestratégicos que perpetúan el continuo sufrimiento causado por dinámicas genocidas por parte del antisemitismo y colonxs. En contraposición, 2) la "cultura de vida", se encuentra encarnada en el *Buen Vivir* y la cosmovisión originaria, que nos invita a una existencia armónica, respetuosa con la naturaleza y donde nosotrxs como raza humana estamos incluidxs en ella a la par con todas las formas de vida. Al analizar la cultura en su totalidad, actualmente podemos observar cómo los recursos, el poder y la representación de la cultura se concentra en las élites, dejando a la cultura popular en una posición de marginalidad, subvaloración y subestimación -tanto en el micro como en el macro- en cuanto a por ejemplo, la toma de decisiones por no decir modo general. Así, la cultura se convierte en un espejo que refleja las dinámicas de poder, los privilegios y las luchas por la justicia social. De este modo, la lectura, la posibilidad de las culturas se convierte en una herramienta para comprender mejor nuestro entorno y nuestras oportunidades de transformación, una herramienta para traer más vida o más muerte. En el latido cotidiano de nuestra sociedad, la cultura popular emerge como un arquetipo que refleja las complejidades políticas de nuestro tiempo, cada manifestación cultural, desde las canciones que tarareamos hasta las películas que nos conmueven, llevan en sí una narrativa de resistencia, de lucha y de reivindicación. En este tapiz cultural, se entrelazan también las dinámicas de poder, revelando cómo la cultura popular, desafía las estructuras elitistas. Así, mientras la élite, las ideas y lenguajes artísticos eurocéntricos son quienes reciben mayor apoyo y recursos, la cultura popular se convierte en un espacio de resistencia y de identidad ancestral, oral y comunitaria, donde se forjan nuevas narrativas y se cuestionan los privilegios de siempre. De esta manera, no solo refleja, sino que también transforma y redefine nuestro entorno interno (reflexión, introspección, identidad, personalidad) y externo (lo político y social). Esto mismo se plantea en los textos de tres autores puntuales: Por un lado, Enrique Dussel, en “Ética de la liberación”, donde destaca: “La filosofía de la liberación es una filosofía que consiste en confrontar el orden geopolítico actual y el dominio de unos Estados sobre otros”. Por otra parte, Arturo Escobar, en “La ecología política de la vida”, que dice “la ecología política articulada por el movimiento reivindica la diferencia y se presenta como una alternativa al desarrollo”. Y, por último, Walter Mignolo, en “La colonialidad del saber”, señala que “la colonialidad del poder y la colonialidad del saber son dos dimensiones de un mismo proceso”. Estas citas ayudan a profundizar en la crítica a las estructuras de poder, conocimiento, privilegios y beneficiarixs de los mismos.

Dentro de todo lo anterior, incluidas dichas citas, las tensiones, los poderes, privilegios, resistencias y lo popular; trae la posibilidad del territorio y sus paisajes, donde esas culturas -de la muerte o de vida - populares o de elites- proponen escenarios absolutamente diferentes; aquí, el territorio y paisaje es el concreto, es la materia de ese “ser cultura” en el mundo, atravesado por lo identitario, la memoria, el recorrido, lo bello o no tan bello, las oportunidades y privilegios que las culturas y personas que les representan, dejan su manifiesto de manera concreta y donde la pregunta debería ser ¿Cómo habitar los espacios – lugares, los territorios -ya sea los propios o ajenos- y llevar así más vida? para potenciar(nos) y generar estrategias que sean para mayor vida, donde lo popular y lo de elite sean convergencia. 


Artículos relacionados


Mariela Gandara

1) Corrientes -Encuentro plurinacional de Mujeres y disidencias- y 2) Mar del Plata -Carnaval-

Mariela Gandara

Alguna voz que me intercepta

Mariela Gandara

ACTO DE MALVINAS 2 DE ABRIL (en mi ciudad se realiza esta ceremonia cada 2 de abril y tuve el honor de ser invitada por los excombatientes a leer unas palabras), previo a ello, estuve toda la semana sentipensando lo que aquí plasmé y que dado el context

Llamar ahora